11 de Julio


orría el año 1815... y llegaba a Buenos Aires José Simón García de Cossio integrando una delegación de diputados del Congreso de los Pueblos Libres que lideraba Artigas, para intentar pacificar los ánimos entre porteños y el interior.


Garcia de Cossio ocupaba una banca de diputado en ese singular Congreso que reunió Artigas luego que la Asamblea del año XIII rechazó a sus diputados orientales, los que asistieron a la Asamblea del año XIII, con un proyecto excesivamente federal y republicano para los tiempos que transcurrían.

 

En esta oportunidad llegaba Garcia de Cossio a Buenos Aires para plantearle al directorio la necesidad de una paz y al mismo tiempo reclamarle por armas y municiones que el General Alvear le había tomado a los orientales en Montevideo al concluir el sitio.

 

En todas las conversaciones fue Garcia de Cossio quien llevó la vos cantante, aunque toda su habilidad y sobrado talento no alcanzó para persuadir a los porteños de que la propuesta formulada era el mejor camino para terminar con las diferencias existentes que dividían al país en dos bloques. Tanto era así, que al año siguiente las provincias del litoral estuvieron ausentes en el Congreso de Tucumán cuando se juró nuestra independencia.

 

Con las manos vacías volvieron los diputados al Campamento que Artigas levantó en Paysandú. Días más tarde, Artigas comisionó a García de Cossio y a su comprovinciano Francisco de Paula Araujo para que fueran portadores de una carta al gobernador de Corrientes José Silva. Éste siempre mantuvo desconfianza en García de Cossio, desde que el talentoso jurista ayudara a Genaro Perugorría a levantarse en contra de Artigas a fines de 1814.



Buenos Aires

José Simón García de Cossio (dramatización)


orría el año 1865... y en medio del fragor de la guerra contra el Paraguay, 5 señoras, en un hecho bárbaro y sin precedentes, fueron sacadas de sus hogares y llevadas a Asunción como rehenes. Las cautivas - El 11 de julio, en medio del fragor de la guerra, cinco señoras, en un hecho bárbaro y sin precedentes, fueron sacadas de sus hogares y llevadas a Asunción como rehenes.

Fueron secuestradas como represalia porque sus maridos eran patriotas correntinos que luchaban por la recuperación del suelo invadido. Efectivamente, la represalia por la recuperación de la ciudad el día 25 de mayo fue durísima y el símbolo del ensañamiento fue el rapto de las cinco cautivas: Encarnación Atienza de Ezcurra - casada con el mayor del Ejército Santiago Osuna-, Victoria Bart de Cevallos, Carmen Ferré de Alsina -hija de Manuel Antonio Ferré- a quien se la llevaron con su pequeña hija en represalia por la acción de sus esposo el coronel Fermín Alsina, quien había evacuado la ciudad de Corrientes, otras de las mujeres secuestradas fue Jacoba Plaza de Cabral, llevada también con su pequeño hijo en represalia porque su marido había emigrado, y Toribia de los Santos de Sosa, esposa del bravo coronel Desiderio Sosa, quien se encontraba en el interior organizando tropas. Esta última fue la única que no pudo sobrevivir al cautiverio.


En la madrugada del día 11 simultáneamente comisiones armadas irrumpieron en los domicilios de las cinco señoras y arrebatadas de sus residencias fueron trasladadas violentamente al Cabildo en donde, sometidas a interrogatorio y unidas por idéntico principio de no traicionar a sus esposos, fueron declaradas prisioneras de guerra y serían deportadas al territorio paraguayo y confinadas a la fortaleza de Humaitá, donde se hallaba Francisco Solano López.

Además de las cinco mujeres cautivas, y de las tantas correntinas prisioneras que no regresaron, hubo también dos niños cautivos que hay que mencionar: Manuel Cabral y Carmen Alsina, hijos de Jacoba Plaza de Cabral y Carmen Ferré de Alsina, cuyas madres eran muy amigas. Según se pudo saber, los niños aprendieron a ayudarse mutuamente, a ser generosos, a compartirlo todo. Soportaron el medio insalubre, las carencias alimenticias, el hambre, y secundaban algunas de las tareas cotidianas, cargando agua.


El Interior también tuvo prisioneras Estas cinco mujeres correntinas no fueron las únicas en ser tomadas prisioneras. Hubo familias enteras que salían en las naves paraguayas con destino a los calabozos de Humaitá. De los pueblos tomados después de esta Capital, Lomas, San Cosme, Itatí, La Cruz, San Luis, San Miguel, Santo Tomé, Empedrado, Caá Catí, Mburucuyá, Saladas, Bella Vista, el ejército invasor eligió un par de vecinos, por lo general señoras y se las llevaban. Casi ninguna regresó. Se sabe que dos damas respetables del pueblo de Bella Vista, Dolores Cáceres y Jacoba Serrano de Gondra, también fueron víctimas de la represalia.


Sus historias - Con la ciudad tomada por los paraguayos y el gobierno de Corrientes apostado en San Roque armando la resistencia, los oficiales y soldados correntinos en los campamentos y fogones de campaña mantenían comunicación con sus parientes y amigos en esta Capital. Se intercambiaban esquelas y mensajes por los viejos caminos de postas, con el deseo de llevar alivio a los seres queridos en momentos de conmoción y terror. Desafortunadamente uno de los chasquis fue interceptado por las tropas paraguayas, apoderándose de varias misivas, pertenecientes a las esposas de los miembros de la resistencia, quienes al ser indagadas se negaron a declarar el lugar donde se hallaban acampados sus maridos.




Carmen Ferré de Alsina

Monumento al Gral. Bartolomé Mitre y a las cautivas correntina, ubicado sobre el río Paraná en el Parque Mitre de la ciudad de Corrientes.


orría el año 1900...  y se le imponía el nombre de Yapeyú a la Estación del pueblo de Guaviraví. Lo disponía una Resolución del Ministerio de Obras Públicas de la Nación.



Por igual resolución más tarde, el 4 de junio de 1911, pasó a denominarse Guaviraví. De la creación de esta posta ferroviaria comenzó a formarse pueblo de Guaviraví, que será fundado formalmente, el 13 de enero de 1913. La existencia del vecindario era muy anterior, tanto es así, que en el Cementerio de Guaviraví existen tumbas con lápidas que señalan el año 1889.


Se encuentra en la 1ra. Sección del distrito de La Cruz del departamento de San Martín, en la costa del Uruguay. Toma el nombre del bañado y arroyo por el que éste vierte el exceso de aguas en el río Uruguay.


Gua-ïg--raibí viene de: agua (que en este caso es subfijo del participio), lo que es; ïg=agua o río;raibí=corriente rápida. Traducción: corriente presurosa. El poblado se fue armando en torno a la Estación del Ferrocarril de la línea del F.C.N.E.A. de Monte Caseros a Posadas.