orría el año 1825... y el gobernador de Corrientes Pedro Ferré solicita autorización al Congreso Provincial para adquirir una imprenta, con el fin de imprimir las órdenes del gobierno y que éstas pudieran circular con mayor difusión por todo el territorio de la provincia. Esta fue la primera iniciativa gráfica de cierto relieve en la provincia y que permitió a los tres años poner en circulación el primer periódico correntino independiente “La Verdad sin Rodeos”.

Ferré había asumido el 7 de diciembre del año anterior con 36 años y esta iniciativa, como la de emitir papel moneda (primera emisión de este tipo en el país) y otras tantas, las tomaba en un cuadro de situación muy especial, cual era la guerra contra el Brasil que sostenía la Argentina y que contaba en Corrientes con uno de sus fuertes puntos de apoyo por razones geográficas.

En tanto, en Buenos Aires, el Congreso Nacional Constituyente seguía con sus deliberaciones y nuestros representantes no lograban imponer, pese al mandato provincial, el concepto de sancionar una Constitución Federal que organice definitivamente a la Nación.

Juan Baltazar Acosta, quien ejercía provisoriamente el gobierno.

Pedro Ferré


orría el año 1872... y y las fuerzas revolucionarias de Corrientes triunfan en Paso del Medio sobre una partida del ejército gubernamental que estaba a cargo del caudillo “baibienista” Eustaquio Acuña, a quien lo derrotan completamente.

Los revolucionarios estaban a las órdenes de los coroneles Raymundo Fernández Reguera y Juan C. Romero. El movimiento revolucionario había estallado en la capital de la provincia en horas de la madrugada del día 9 de enero, encontrándose al frente del mismo el coronel Desiderio Sosa, quien alentado por sectores que siempre estuvieron en contra de la candidatura a gobernador de Agustín Pedro Justo y de su vicegobernador el coronel Manuel de Jesús Calvo, no dudó en comandar la acción. El último gobernador había sido el coronel Santiago Baibiene, quien tras obtener su resonante triunfo al frente de las tropas dela provincia en la batalla de Ñaembé, quedó constituido en el gran elector de la provincia, y fue quien decidió las candidaturas de Justo y Calvo, con el enojo de sus correligionarios liberales, quienes nunca admitieron una salida política en los términos que resultó.

Los revolucionarios, que actuaban políticamente en el recientemente creado grupo del “fusionismo”, lo integraban nacionalistas y liberales que se alejaron disconforme del gobierno de Justo, quien asumió el 25 de diciembre de 1871 designando en su gabinete, en una palabra, a los hombres del estado mayor del baibienismo. Todos estos acontecimientos transformaron al “fusionismo” en una fuerza poderosa. Había, subyacentemente, una gran rivalidad militar entre Santiago Baibiene y Desiderio Sosa, ambos de reconocidos prestigio, ganados en los campos de batalla.

El Coronel Desiderio Sosa se puso al frente de los revolucionarios en toda la provincia y el coronel Santiago Baibiene fue colocado por el gobernador al mando de las fuerzas gubernamentales. El 9 de enero lo detienen al doctor Justo y toda la provincia queda levantada en armas. En la fecha se produce este pequeño triunfo en Paso del Medio y en pocos días Fernández Reguera, con la cooperación de otros jefes revolucionarios, como Ocampo, Duarte, Méndez, Núñez y Salas, encierra en un círculo infranqueable al coronel Calvo, rindiéndolo en Laguna Candé. Fue tomado prisionero con los coroneles Eustaquio Acuña, Leyes y Verón, el comandante Aguirre y cerca de300 oficiales y soldados.

Estas pequeñas victorias animaron a los revolucionarios, quienes se reunirán el 1º de febrero en el campo Ibabiyú, y designarán al coronel Raymundo Fernández Reguera jefe del ejército revolucionario.

Esta revolución concluirá el 4 de marzo de este año 1872 en la famosa batalla del Tabaco, con el triunfo de los revolucionarios.

Desiderio Sosa estuvo al frente del movimiento que derrotó a Justo.