Manuel Florencio Mantilla

 



l 25 de julio de 1853... nacía Manuel Florencio Mantilla, un notable de Corrientes y Argentina, jurisconsulto, escritor, filósofo, historiador y por sobre todas las cosas un político de nivel superlativo. Autor de Crónica Histórica de Corrientes, la obra madre del glorioso pasado correntino. Fue el abogado talentoso de la época, el político inteligente y el militante apasionado y fogoso que utilizaba tanto su ilustración como sus brazos y hasta un arma para defender sus ideas cuando la incomprensión llegaba a términos inmanejables.


Nació en el hogar de Juan Ramón Mantilla y Avelina Benitez de Arriola, quienes alternaban su casa de Saladas con su establecimiento agropecuario en Mercedes.


Inició sus estudios en Mercedes y luego los continuó en la ciudad de Corrientes, cuando su familia se trasladó a la capital.


Las sus primeras sensaciones infantiles le presentaron la vida en sus aspectos trágicos. Demasiado temprano la sensación del drama humano y adquirió el sentimiento de su realidad como hecho histórico. Perdió a su padre siendo un niño y al mismo tiempo observaba la guerra con el Paraguay, la que lo dejó profundamente marcado.


El doctor Mantilla se reveló desde el principio un estudiante laborioso y consagrado. Con disciplina interior, aquella que se trae en contextura interna, hábitos de trabajo y de orden, adquirió de inmediato método y organización en sus estudios. Allí penetró el espíritu de la enseñanza clásica, que cimentó la base de su cultura. Estudió con entusiasmo el latín, que con filosofía y la retórica constituían el eje de la instrucción dada en el Colegio Inmaculada Concepción de la ciudad de Santa Fe, donde continuó sus estudios secundarios iniciado en el Colegio Argentino de Corrientes
En el año 1868 se trasladó a Buenos Aires e ingresó en el Colegio Nacional Buenos Aires donde cursó el cuarto y quinto año concluyendo sus estudios secundarios.


En el Colegio Nacional y en el medio ambiente porteño sus gustos y tendencias naturales se afirman. Prefiere la filosofía empírica inglesa al espiritualismo ecléctico de Jacques y Cousin. Y de los escritores del siglo XVIII sólo frecuentó a Monstesquiu.


Los estudios universitarios los cursó en Buenos Aires: Era Rector de la Universidad el doctor Juan María Gutiérrez; presidente de la nación domingo Faustino Sarmiento y Ministro de Educación el doctor Nicolás Avellaneda.


Egresó de la facultad de derecho en 1874 versando su tesis sobre “la Traición a la Patria”. Le había quedado huellas cuando de niño observó como comprovincianos se habían plegado a los paraguayos invasores. Este hecho grabó en su espíritu profunda indignación y no pudo dejar de consignarlos.


Cumplía 21 años cuando recogía su diploma de doctor en jurisprudencia y retornó a Corrientes. Ocupa un lugar de combate en el Diario El Argos junto al doctor Emilio Díaz, Daniel Artaza y Manuel Pedevilla. El flamante abogado compró su parte al doctor Díaz y el 10 de mayo de 1874 comenzó al frente de la redacción acompañado de Daniel Artaza.


Se suma al Partido Liberal e inicia una intensa tarea de reconstrucción y unificación partidaria. Participa en el gobierno Juan Vicente Pampón, quien era el padre de su novia, a quien ya visitaba en su residencia ubicada frente a la Plaza Mayor, Rosalía Pampín Lagraña.


Tras un año escaso de gestión muere el gobernador Pampón, el 9 de marzo de 1876, y al ser sucedido por el vicegobernador José Luis Madariaga, de clara tendencia “federal”, comienzan duros enfrentamientos de los cuales participó Mantilla.


Tras una durísima guerra civil entre los “federales” que por entonces pasan a denominarse Autonomistas y los liberales que tuvieron a Mantilla en un claro estratega, finalizan los combates con un intervención federal y posterior asunción al gobierno del doctor Felipe J. Cabral, cuyo Gabinete integra Mantilla como Ministro General. Desde su cargo de Ministro dice “El gobierno debe ser de reparación y que no necesita ni quiere para su sostenimiento más fuerza que la ley. No economizaré medidas para devolver a la provincia el goce pleno de la libertad civil.


Organizó la policía y le dio una función ajustada a la Ley. Creó los Tribunales de Justicia, reformó el Código Rural; ordenó el Archivo Provincial y organizó la oficina de Censo Provincial entre muchas otras iniciativas.


Abordó desde su gestión ministerial el estudio de la Ley electoral, proponiendo ya entonces el voto secreto. “Aunque era consciente que había que adoptarlo más adelante y decía: “porque en este instante crearía un predominio de los alfabetos quedando la mayoría de la población a merced de éstos.”


Encarga al notable abogado civilista Lisandro Segovia la organización Judicial y crea el cargo de Procurador General de la Provincia.


En un comunicado a los Jefes de Campaña decía Mantilla: “La elección debe ser libre, absolutamente libre decía en circular dirigida a las autoridades de Campaña, con motivo de la elección a diputados nacionales. La autoridad tiene, en el acto electoral y antes, la misión de garantir la verdad del sufragio y todo otro objeto que de a sus facultades es criminal”. Será destituido todo empleado que directa o indirectamente se mezcle en la elección, ya sea en el trabajo como en el votar.
“El gobierno no ha sido establecido para provecho de los que mandan –decía Mantilla-, sino para felicidad del pueblo”. El mandatario es un comisionado del pueblo y le es rebelde, le es traidor cuando en beneficio propio convierte el mando”.

El 11 de julio de 1878 contrae matrimonio con Rosalía Pampón Lagraña, con quien tendrá varios hijos.


En 1879 fue elegido por el Partido Liberal para ser diputado nacional, renunció varias veces a esa distinción, pero finalmente no pudo zafar la responsabilidad por ser el más votados como prenda de unión partidaria
El 29 de febrero de 1880 ofrece un discurso brillante en el Colegio nacional General San Martín ante una promoción que incluía en sus egresados a J. Alfredo Ferreira.
 

Antes de embarcarse el 16 de abril de 1880 para ir a cumplir sus funciones de legislador nacional, elaboró el proyecto de Ley creando el Consejo de Educación en Corrientes.
 

En junio de 1880, a pocos de asumir como diputado Nacional fue expulsado del cargo junto a muchos legisladores que se habían sumado al levantamiento del doctor Carlos Tejedor, quien desconoció el triunfo en las elecciones presidenciales del general Julio Argentino Roca. Esto lo llevó nuevamente a protagonizar hechos violentos tanto en Corrientes como en el país y debió exiliarse en el Paraguay con toda su familia.
En 1884, año en que publicó su obra “estudios biográficos sobre Patriotas Correntinos”, al organizarse el Archivo de la provincia de Buenos Aires, a propuesta del general Mitre, fue designado Mantilla Jefe de Sección, cargo que desempeñó hasta 1893.
 

También en 1884 publicó Bibliografía Periodística de la Provincia de Corrientes, La Ciudad de Vera, La Cruz de los Milagros y Derecho de Expropiación.
 

En 1885 Mantilla se opuso a integrar el Partido Nacional del Presidente Juárez Celman –denominado Unicato – al que se sumaron autonomistas y un sector liberal de Corrientes. Terminaron finalmente reconociendo la presunción del doctor Mantilla cuando termina el gobierno de Juárez Celman, quien se vio obligado a renunciar tras la Revolución del Parque, también conocida como la Revolución del ´90.
 

Ese año el doctor Mantilla Promueve la formación de la Unión Cívica a nivel nacional y su versión correntina. Fue Secretario de la Unión Cívica Nacional y viajó por el país para promover la candidatura de Mitre, quien finalmente renuncia para consagrar el acuerdo que llevó a Luis Sáenz Peña a la presidencia.
 

En la revolución radical de 1893 los liberales se sumaron en maza, y Mantilla y Martínez lideraron el levantamiento provincial. Mantilla era muy amigo de Leandro Alem, quien le dio todo su apoyo político desde el radicalismo para llevar adelante la acción revolucionaria. Mantilla llega a Corrientes trayendo armas, promueve la movilización, toman la ciudad capital, hay miles de hombres en combates. Concluye con el triunfo revolucionario y se llama a elecciones, triunfando la fórmula Valentín Virasoro-Daniel Artaza.
 

Concluye con el triunfo revolucionario y al convocarse a elecciones triunfa la fórmula del Partido Liberal integrada por Valentín Virasoro y Daniel Artaza.
En el año 1896 su amigo el doctor Pedro R. Fernández, ministro general del flamante gobernador Valentín Virasoro, le encarga de parte del primer mandatario un trabajo que cobró trascendencia provincia y que se conoce como “La Corrientes que Mantilla conoció”, una obra en la que refleja con las mas mejores fotografías de la época y planos adjuntos, todos los aspectos urbanísticos, sociológicos, poblacional y económico de la ciudad capital de la provincia.


Ley Mantilla de Prefectura


El 29 de octubre de 1896 se promulga la Ley cuya iniciativa perteneció a Manuel Florencio Mantilla en su carácter de diputado nacional. Ley 3445, llamada Ley Mantilla, la que dio cuerpo legal, gobierno propio a la institución, fijando su jurisdicción de actuación como Policía nacional de injerencia exclusiva y excluyente en los mares, ríos, canales y puertos sometidos a la jurisdicción nacional, determinando sus atribuciones, deberes y obligaciones.


Esta Ley no creo la actual Prefectura Nacional, sino que unificó y actualizó reglamentaciones dispersas que regían el funcionamiento de la institución desde la época hispánica. Esta Ley rigió los destinos de la Prefectura hasta el 10 de octubre de 1969, que es derogada por la 18. 398, Ley General de la Prefectura Naval Argentina. Luego, el 3 de febrero de 1922 la Prefectura General de Puertos pasa a denominarse Prefectura General Marítima. El día que se promulga la Ley, el 29 de octubre, queda instituido como “Día de la Prefectura Nacional”.


El 20 de noviembre de 1897 el gobierno de Valentín Virasoro autoriza la edición de la obra Crónica Histórica de la Provincia de Corrientes, y se adopta como texto en las escuelas de Corrientes.


Ese año fue nominado por el Partido Liberal como candidato a Gobernador y rechazó esa distinción. Expresó que aspiraba a un acuerdo más amplio que limara las asperezas partidarias y cicatrizara heridas en la civilidad correntina. Un gesto enorme y acostumbrado en él. Finalmente la fórmula integrada por Juan Esteban Martínez y Eulogio Cabral, será la que asume el 25 de diciembre de ese año 1897.



La Estación Mantilla

Este homenaje a Manuel Florencio Mantillla tiene que ver con su actuación como legislador nacional, cuando junto a una pléyade de parlamentarios correntinos luchan afanosamente por concretar una Ley que respalde una concesión honesta y eficaz para la prolongación de los tramos ferroviarios en la provincia, que estaban detenidos desde el año 1875 en la localidad de Monte Caseros.


De allí que las estaciones más caracterizadas llevan los nombres de legisladores nacionales de ese tiempo: Mantilla, Derqui, Solari, Baibiene entre otros ilustres representantes correntinos.



Manuel Florencio Mantilla pudo ser Vicepresidente

Se realiza el 12 de octubre de 1903 en el salón del Príncipe Jorge, en Buenos Aires, la asamblea que tenía por objeto elegir al futuro Presidente de la República, o candidato, que venía a ser lo mismo.


Los 267 miembros eligen por unanimidad al doctor Manuel Florencio Mantilla para presidir la reunión de notables. Estaban entre otros Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña, Miguel Cané, Manuel Quintana, Bernardo de Irigoyen, Figueroa Alcorta, Benito Villanueva, etc. Asisten prácticamente representantes de todos los sectores preponderantes del país: ex presidentes, pluralidad de partidos políticos y hombres de opinión, cerca de 900 personajes.


Elegido Quintana para encabezar la fórmula, la Convención discutió sobre dos nombres que se imponían por su prestigio para ser candidato a vicepresidente, el correntino Manuel Florencio Mantilla y el cordobés José Figueroa Alcorta.


Finalmente el doctor Mantilla terminó constituyéndose él, en un gesto políticamente muy valorado y aplaudido por la asamblea, en el elector principal del doctor Figueroa Alcorta.


Al concluir su mandato de diputado y al quedar vacante el cargo de senador por renuncia de Juan Esteban Martínez para ocupar la gobernación, fue elegido Mantilla para ocupar esa banca hasta 1904, siendo reelecto por nueve años más, aunque su muerte trunca tan prolongado mandato.

 

El no a su amigo Mitre

En la sesión del Congreso de la Nación del 8 de junio de 1901, al tratarse el proyecto de cambiar el nombre de la calle Piedad por el de Bartolomé Mitre, a pesar del alto respeto y la admiración que profesaba al general Mitre, se opone al proyecto por razones de inspiración patriótica y conceptos de sinceridad republicanas. “Mi concepto del régimen Republicano –decía Mantilla- excluye la apoteosis oficial y aún la popular de los que aún todavía son sobre la tierra voluntad y fuerzas vivas. ¿Cuál para ella, es el juez inapelable? ¿Cómo y hasta donde llega la verdadera justicia en las manos de poderes públicos y de pueblos que se atribuyen graciosamente la misión de posteridad respecto de los vivos.
¿Para hacerles anticipo de inmortalidad? ¿Es imposible que alguna vez el servilismo o la adulonería usurpen el lugar de la justicia? A estas cuestiones señor Presidente – señalaba en su alocución improvisada Manuel Florencio Mantilla – ha respondido en todo tiempo la austeridad republicana, condenando la deificación de los vivos; y yo, al invocarla, pongo mi voto a su amparo estimulado por el sentimiento del deber que han fortalecido en mi corazón las virtudes públicas y privadas de Mitre”.
“Yo no quiero para mi Patria semejante antecedente No me importa que me condenen ni pretendo que me aplaudan. Procedo por deber y tengo ante mi conciencia, como justificación plena, la austeridad republicana que Mitre me ha enseñado con su vida”.



El no a su amigo el Presidente

Con este ejemplo como con otros similares, alcanza y sobra para exponer la personalidad de este enorme ciudadano correntino que vivó pensando en su Corrientes y la nación toda.


Registra el diario de sesiones del Honorable Senado de agosto de 1905 un debate donde el discurso del doctor Mantilla hace estremecer el recinto, al tratarse el proyecto de arreglo entre el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y el Directorio del Banco Hipotecario Nacional de la misma provincia, con los acreedores de dicha institución crediticia.


El proyecto era patrocinado por el Poder Ejecutivo nacional con marcado interés por su sanción. Era presidente de la nación el doctor Manuel Quintana, por cuya candidatura había trabajado el doctor Mantilla, entusiasta y decididamente.


Tenía interés en la suerte del gobierno el senador nacional Mantilla, pero sus convicciones le impedían acompañarlo en lo que consideraba un error, y claudicar por simple holgura de posición. “Si yo apoyo esta iniciativa –decía Mantilla – el presidente Quintana dejará de creer que son ciertas mis modestas cualidades por las que me eligió ser su amigo y aliado político”.


“Su firma vale mucho, sin duda –decía Mantilla- pero yo hombre, yo senador, tengo ideas, tengo convicción, tengo voluntad propias, y por ellas me dirijo, puedo declinar de ellas por deferencia al amigo, algunas veces, dentro de un margen de discreta tolerancia; pero no soy ni seré de los que digan amén porque lleve al pie la firma de Manuel Quintana. Y si no fuese así, usted no me apreciaría de verdad, no me tendría en el concepto de un hombre digno de su amistad.

Falleció el 17 de octubre de 1909 en Villaguay, Entre Ríos, cuando viajaba en tren. Como político fue un hombre combatido, discutido y elogiado. Como miembro del Partido Liberal fue jefe de una de las tres fracciones y naturalmente hubo de sufrir no sólo el juicio severo de los contrarios de ese partido, sino el de hombres liberales de las otras dos fracciones que lo integraban.


El sentido de su acción política fue intransigente, factor que contribuyó a que no lograse la adhesión completa del partido en que militaba, a pesar de adeudarle sus mejores éxitos.


Como representativo de la ilustración y la cultura provincial, el doctor Manuel Florencio Mantilla fue una personalidad que nadie discutió. La prensa y el libro (sobre todo el de temas históricos) lo perfilan definitivamente entre los que tienen comprometida la gratitud pública.



Ley Mantilla

El 29 de octubre de 1896 se promulga la Ley cuya iniciativa perteneció a Manuel Florencio Mantilla. Ley 3445, llamada Ley Mantilla, la que dio cuerpo legal, gobierno propia la institución, fijando su jurisdicción de actuación como Policía nacional de injerencia exclusiva y excluyente en los mares, ríos, canales y puertos sometidos a la jurisdicción nacional, determinando sus atribuciones, deberes y obligaciones.
Esta Ley no creó la actual Prefectura Nacional, sino que unificó y actualizó reglamentaciones dispersas que regían el funcionamiento de la institución desde la época hispánica. Esta Ley rigió los destinos de la Prefectura hasta el 10 de oc-tubre de 1969, que es derogada por la 18.398, Ley General de la Prefectura Naval Argentina.




Manuel Florencio Mantilla

La familia de Manuel Florencio Mantilla

El doctor Manuel Florencio Mantilla rodeado de amigos en la entonces Prefectura de Corrientes.