Juan Gregorio "Mocito" Acuña

 

orría el año 1834... y el 30 de noviembre designaban a Juan Gregorio Acuña (a) “Mocito”, Maestro de Posta del Paraje conocido como Mbahá. La designación la efectuaba desde el Cuartel de Curuzú Cuatiá el entonces Teniente Coronel Genaro Berón de Astrada.
Mocito Acuña peleó en casi todas las batallas que libró Corrientes en procura de la organización nacional.
 

Fue hombre motor de los ejércitos libertadores correntinos, el guía inteligente y experto con que contaron sus jefes para sus operaciones de guerra, el patriota soldado cuyos consejos eran decisivos en el lugar apropiado para librar combates o indicar la posición estratégica contra la cual se estrellarían en vano sus atacantes; ese geógrafo, ese topógrafo, sin mapa y sin plano pero con orientación segura y retentiva feliz de vastos territorios, fue el correntino Mocito Acuña. Berón de Astrada, Lavalle, Paz, Madariaga, valorando sus méritos, permitieron que sus ejércitos se movieran hacia la dirección indicada.
 

Llamábanle “mocito”, porque extraña dualidad, su físico pequeño pero armónico encerraba un corazón efusivo, de inagotable bondad. En todo momento lucía un sombrero de Caranday, ostentando la divisa de guerra P.L.C. (Patria Libertad Consticuión).
 

Perteneció a una familia de arraigo en la región del Umbu (U en vez de O), entre los departamentos de Curuzú Cuatiá y Mercedes, donde poseían campos y haciendas. Los Acuña era los más numerosos de la zona: Prudencio, Eleuterio, Bernabé, Jacinto, Alejo, Rosario, Antonio y Tiburcio.
En julio de 1829 Juan Gregorio Acuña es designado Comandante Militar interino del Partido del Umbú y al año siguiente lo nombran Juez Comisionado del lugar.
 

Desde Curuzú Cuatiá, Berón de Astrada, que se hallaba al frente del Escuadrón de Granaderos, lo propuso el 30 de noviembre de 1834 Maestro de Posta del paraje conocido como Mbahá. En 1836 se traslada a Misiones y en 1837 Berón de Astrada lo comisiona a la Banda Oriental para que le informe sobre la situación del país vecino, presa de las luchas entre Rivera y Oribe.
 

El 31 de marzo de 1839 sobresalió en la batalla de Pago Largo formando parte del Escuadrón Pay-Ubre, dirigido por su pariente y amigo teniente coronel Joaquín Madariaga.
 

Cuando el general Juan Lavalle llega en octubre de 1839 al sur correntino en busca de refuerzos para su ejército, se instala en la región de los Acuña, El Umbú, y desde allí organiza sus huestes. Mocito Acuña solucionó un gran problemas, la falta de caballos, ya en enero de 1840 consiguió 700 equinos recolectados entre parientes y amigos en las praderas del Aguapié. Estos no eran suficientes y Lavalle le solicitó más, a lo que Mocito, como también lo llamaba el general porteño, se dirigió a los campos de Blás y José Ignacio Márquez y Juan Chamarro que tenían sus grandes estancias por la zona de Santo Tomé y La Cruz, de donde retornó en febrero de 1840 con una enorme caballada, la que permitió al Ejército Libertador iniciar su marcha sobre Entre Ríos. El 10 de abril de ese año Mocito Acuña demostró en la batalla de Don Cristóbal, frente a las tropas de Echagüe todo su valor y destreza.
 

Al poco tiempo, cuando llega el general José María Paz para organizar por decisión del gobernador Pedro Ferré el Ejército de Reserva, Mocito Acuña es rápidamente observado por el famoso Manco cordobés, y es designado Jefe de la Compañía de Guías con el grado de capitán.
 

Resuelto el general Paz a dar batalla al general Echagüe, encomienda a Mocito Acuña la tarea de “instruir” sobre los pasos del río Corriente, Capitaminí, Moreira y Caá Guazú, que se halla en la zona ocupada por los contendientes. Gran parte del éxito de esta batalla de Caá Guazú, la que se produce el 28 de noviembre de 1841, reconoce Paz en carta a Ferré que se debe a la magnífica tarea cumplida por Juan Gregorio Acuña.
 

Luego formó parte de la campaña del general Paz a Entre Ríos, participando de la ocupación de La Bajada (hoy Paraná) por el ejército correntino.
 

El 6 de diciembre de 1842 es un mal recuerdo para el ejército correntino que comandó el oriental Fructuoso Rivera, pues cayó duramente derrotado por las tropas de Manuel Oribes, lo que obligó a numerosos correntinos a emigrar al Uruguay unos, al Brasil otros y muchos al Paraguay. El joven Basilio Acuña y su tía José Gregorio, médico del ejército correntino, huyeron hacia el norte de Corrientes, hasta llegar a Yaguareté Corá (hoy Concepción). En tanto Mocito y los suyos engrosaron el grupo de los Madariaga, Bernardino y Plácido López, Cecilio Carreras, Zenón Perez y Victoriano Alemí, y después de un breve descanso en Curuzú Cuatiá siguieron costeando el Uruguay hasta llegar al paraje “Cruz Alta” donde, cruzando el río, se cobijaron bajo pabellón brasilero. Todos estos bravos correntinos formaron el grupo de 108 combatientes que retornaron a la provincia el 31 de marzo de 1843, comandados por Joaquín Madariaga, destituyendo al gobernador rosista Pedro Dionisio Cabral y liberando a su pueblo de la opresión. El cruce del río Uruguay y llegar a los bosques del Miriñay, fue otra obra notable de Mocito Acuña como guía y estratega.
 

Al poco tiempo, ya como gobernador Joaquín Madariaga decide la organización del Cuarto Ejército Libertador y Mocito Acuña integra el Estado Mayor como Jefe de Exploradores. En 1844 fue destinado como titular de la Comandancia de Paso de los Libres y en 1846, cuando Urquiza invade Corrientes, retorna al Ejército Libertador a la División de Vanguardia bajo las órdenes de Juan Madariaga, tocándole el contraste de Laguna Limpia el 4 de febrero de ese año 1846, movilizándose de ahí junto al general Paz a las lomas de Ibahay.
 

Firmado los tratados de Alcaráz, Mocito Acuña se dirigió nuevamente a Paso de los Libres para descansar. Poco le duró, ya que al romperse el tratado de Alcaráz Urquiza invade Corrientes y derrota a las fuerzas de Joaquín Madariaga en Vences el 27 de noviembre de 1847. Allí volvió a estar presente Mocito Acuña, y nuevamente tomó el camino del exilio, rumbeó hacia el Iberá y se abrió paso al este llegando al paso de Garruchos, de donde cruzó al Brasil.
 

El 15 de enero de 1848 el gobernador Benjamín Virasoro ordenó al Comandante de Paso de los Libres que impidiera que los miembros de la familia de Mocito Acuña fuesen admitidos en la provincia.
 

En 1849 se reunieron varios militares correntinos en San Borja con el propósito de intensificar junto a Brasil y Paraguay la lucha contra Rosas.
 

Desde esa reunión en San Borja, cesa la actuación de Mocito Acuña. ¿Hizo la campaña a Caseros?, es toda una incógnita. En tal sentido habría formado la división del coronel José Antonio Virasoro que peleó el 3 de febrero de 1852 en los campos de Caseros. No se registra fecha de su muerte.


Reuniones constantes en el Cabildo de Corrientes (dramatización).